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Reino Unido deroga la presunción de visitas compartidas cuando existe violencia

El Reino Unido dio un giro histórico en la protección de niños, niñas y víctimas de violencia doméstica: el Gobierno británico anunció la eliminación de la “presunción de contacto” en los procesos de custodia y visitas, una regla que durante décadas llevó a los tribunales a favorecer el contacto con ambos progenitores incluso en contextos de abuso, coerción o riesgo.

La reforma —resultado de una revisión estatal que evidenció fallas sistemáticas para proteger a menores en procesos familiares— instruye a los jueces a priorizar la seguridad del niño por encima del derecho del agresor a mantener contacto, incluso sin requerir una condena penal previa.

Esta decisión marca un precedente global y abre un debate urgente en países donde las visitas compartidas continúan aplicándose sin analizar profundamente el riesgo, pese a la existencia de violencia doméstica, violencia vicaria o control coercitivo.

Una reforma que cambia el paradigma

El informe del Ministerio de Justicia británico fue contundente: la presunción de “parental involvement” había generado fallas estructurales, obligando a los tribunales a permitir contactos que terminaban expuestos al abuso físico, emocional o al control coercitivo.

Con la derogación, los jueces deberán aplicar un análisis de riesgo contextual, evaluando patrones de dominación, manipulación hacia el menor, amenazas veladas, antecedentes de violencia y señales de uso del proceso judicial como herramienta de control.

Expertos en violencia familiar celebraron la medida. Según organizaciones inglesas, “las visitas ya no pueden convertirse en una oportunidad para que un agresor continúe ejerciendo poder sobre la víctima ni sobre los hijos”.

Comparativo internacional: cómo avanzan otros países

La reforma británica reaviva el debate internacional sobre la custodia en contextos de violencia. España y Colombia ofrecen escenarios distintos, con avances y vacíos significativos.

España: reconocimiento legal de la violencia vicaria, pero desafío en la implementación

España aprobó recientemente un Anteproyecto de Ley Orgánica que tipifica la violencia vicaria y obliga a escuchar a los menores antes de decidir custodia o visitas. El texto reconoce explícitamente que un agresor puede instrumentalizar a los hijos para dañar a la víctima, y propone medidas restrictivas sobre el contacto cuando esto se evidencia.

Sin embargo, el país enfrenta un reto similar al británico antes de su reforma: homogeneizar la aplicación. Aunque la ley avanza en el papel, su eficacia depende de la formación judicial y la articulación entre servicios sociales, fiscalías y juzgados de familia.

Colombia: entre proyectos de ley y fallas estructurales en la protección

Colombia se encuentra en un punto intermedio: posee proyectos de ley sobre violencia vicaria (como el PL 008-25) y fallos de la Corte Constitucional que ordenan enfoque de género en la atención y en la valoración de riesgo. Pero las decisiones en casos de custodia y visitas siguen siendo irregulares y, en ocasiones, contradictorias.

En la práctica, las comisarías de familia, el ICBF y los juzgados civiles no siempre incorporan criterios sobre control coercitivo, manipulación emocional o instrumentalización de los menores, pese a que son factores clave en la violencia vicaria.

El país enfrenta problemas graves:

Órdenes de protección sin seguimiento real.

Medidas cautelares que se quedan en el papel.

Falta de capacitación en violencia de género en operadores judiciales.

Escasa articulación para evaluar riesgo en tiempo real.

El resultado: madres y niños continúan expuestos a dinámicas violentas durante las visitas, muchas veces obligadas por decisiones judiciales que no diferencian entre conflicto y violencia.

¿Qué revela el contraste?

La comparación deja claro que la reforma del Reino Unido podría ser un modelo referencial para países donde los procesos familiares aún no incorporan plenamente el análisis de riesgo:

Lo que Reino Unido ya implementó:

Eliminar la presunción de contacto automático.

Permitir restringir o suspender visitas sin condena penal.

Priorizar la seguridad emocional y psicológica del menor.

Analizar patrones de comportamiento coercitivo como evidencia suficiente de riesgo.

Lo que España está en proceso de consolidar:

Reconocer legalmente la violencia vicaria.

Ordenar la escucha obligatoria de menores.

Avanzar hacia una justicia familiar que considere riesgos psicosociales.

Lo que Colombia aún debe resolver:

Adoptar un marco legal que reconozca explícitamente la violencia vicaria.

Implementar protocolos de riesgo obligatorios para custodia y visitas.

Garantizar monitoreo real de medidas de protección.

Capacitar masivamente a operadores judiciales y comisarías.

Un llamado urgente para Colombia

La reforma británica envía un mensaje claro: no basta con que la ley reconozca la violencia; el sistema debe actuar a tiempo y sin ambigüedades.

En Colombia, donde los fallos judiciales aún permiten visitas incluso con antecedentes de amenazas, agresiones o manipulación hacia el menor, expertos insisten en que es necesario actualizar la normatividad y adoptar un sistema similar al británico que ponga el foco en la seguridad de los niños.

La violencia vicaria —el daño ejercido a través de los hijos— no puede seguir considerándose un fenómeno marginal o difícil de probar. La evidencia internacional ya demostró que ignorarla tiene un costo demasiado alto.

La Violencia Económica afecta a muchas de las mujeres en Colombia

  • Avon realizó un estudio en países de Latinoamérica sobre la percepción que tienen las mujeres en temas como Trabajo, Finanzas, Gobierno y Derechos básicos.
  • El 65% de las mujeres colombianas afirma que puede existir igualdad de género, aunque no haya una independencia financiera.
  • De acuerdo con el Foro Económico Mundial, estamos a 132 años de lograr la paridad total.
    La autonomía financiera no se percibe como condición indispensable para la igualdad de género; sin embargo, el 45% de mujeres encuestadas en Colombia por un estudio realizado por Avon, asegura que es más fácil para los hombres lograr mantenerse económicamente y ser independientes en este sentido.

El estudio, que se realizó en varios países de Latinoamérica, incluido Colombia, tiene en cuenta la percepción de más de 2.100 mujeres acerca de la igualdad de género en diversos aspectos como el trabajo, el gobierno, las finanzas y los derechos básicos.

“Resulta bastante cuestionable que el 65% de las colombianas encuestadas contemplen que puede existir igualdad de género, aunque no haya independencia financiera. Si bien, esta afirmación puede tener un sinfín de puntos de vista, es imperativo que seamos conscientes de que contar con una autonomía en todos los sentidos nos lleva a lograr empoderamiento e incluso combatir un tipo de violencia, que, aunque parece sutil, es latente en nuestra sociedad: la violencia económica y patrimonial”, sostiene María Adelaida Saldarriaga, gerente general de Avon Colombia.

De acuerdo con la Unesco, la violencia económica se refiere a la retención o uso indebido de los bienes de las mujeres o incluso al obtener un salario menor por tareas iguales dentro de un mismo lugar de trabajo. Esto se evidencia en familias donde el hombre es quien controla y manipula los ingresos obtenidos o, incluso, priva de decisiones económicas a la mujer dentro del hogar, aunque los recursos sean obtenidos por ella misma.

Brechas económicas y laborales
Por otro lado, el Foro Económico Mundial presentó los resultados del estudio de Brecha de Género 2022, en donde se afirma que la brecha de género global se redujo en un 68,1% en los últimos años y también sugieren que a este ritmo de progreso se necesitarán 132 años para alcanzar la paridad total. Si bien, se ha logrado un progreso estructural medible, la investigación de Avon encuentra que las experiencias vividas por las mujeres muestran que todavía hay mucho trabajo por hacer, especialmente en lo laboral.

La percepción de las mujeres refleja que es más fácil para los hombres obtener un aumento de sueldo (53%); desarrollarse profesionalmente (50%), conseguir trabajo (53%) y trabajar con flexibilidad (49%). En línea con esto, hay consenso en que para las mujeres las principales barreras que encuentran para desarrollarse profesionalmente son debido a las tareas de cuidado de los hijos (59%) y en que, en general, los hombres cobran mejores sueldos por el mismo trabajo (57%).

Cerrar las brechas de género sigue siendo un factor crítico para el progreso de los países. En términos de oportunidad económica, el informe del WEF resalta que es importante tener en cuenta que los ingresos de las mujeres representan solo la mitad de los ingresos estimados de los hombres en 2022, lo que significa que todavía existen importantes barreras económicas para la paridad de género.

El emprendimiento como alternativa clave
De acuerdo con el más reciente informe de la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras), durante el 2022 se crearon en Colombia 310.731 nuevas empresas, 1% más que en el 2021 cuando nacieron 307.679 unidades productivas.

Del total de nuevas empresas registradas, 73,8% corresponden a personas naturales y 26,2% a sociedades. Así mismo, el 62,5% de las empresas de personas naturales, son lideradas por mujeres, lo que evidencia que trabajar por las políticas públicas y el apoyo de distintas entidades como las Cámaras de Comercio al emprendimiento femenino pueden generar efectos positivos.

Así mismo, el apoyo de diversos sectores como el privado, ha permitido que miles de mujeres colombianas se acerquen cada vez más a un progreso y desarrollo para sus vidas. Avon es una organización que trabaja día a día para combatir estas situaciones y contribuir a cerrar las brechas de género, no solo en términos laborales y económicos, sino impulsando a las mujeres a lograr su mejor versión. Actualmente, hay más de 300 mil representantes Avon que trabajan diariamente por su independencia financiera. Así mismo, la marca espera seguir innovando en servicios y productos que permitan una nueva propuesta de valor para todas estas mujeres.

“La percepción de emprender aún tiene muchos sesgos y miedos por parte de las mujeres colombianas. Queremos cambiar eso. Durante más de 135 años, hemos impulsado un cambio positivo para las mujeres que se han integrado a nuestro modelo de negocio: cada vez que compras un labial Avon estás apoyando a una empresaria. Eliminar las barreras a la participación económica a las que se enfrentan las mujeres es crucial para ayudar a impulsar el progreso de éstas. En el Día Internacional de la Mujer no hay mejor momento para arrojar luz sobre esto y abrir la conversación. Es importante recordar que un mundo mejor para las mujeres es un mundo mejor para todos.”, concluye María Adelaida.